Los usos del medicamento o bien llamadas “indicaciones” son las bases para una correcta prescripción.
Cada medicamento ha pasado por una evaluación de los datos disponibles para cada uso propuesto.
La mejor prescripción es aquella que se realiza pudiendo valorar los beneficios versus los riesgos que la medicación elegida tendrá en ese paciente en particular. Una forma de lograr el uso adecuado es ceñirse a las indicaciones "aprobadas" para el fármaco y actualizarse respecto de los riesgos del mismo (efectos adversos, interacciones, etc.)
Es muy frecuente que se reciban notificaciones de efectos adversos durante la comercialización de un medicamento que son producto de indicaciones no autorizadas, o dosis tampoco evaluadas.
Se enumeran para algunos grupos terapéuticos las indicaciones aceptadas.
Asimismo se recuerda que los prospectos autorizados por la ANMAT resumen la mejor evidencia disponible par el medicamento
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