>
Lave las frutas y verduras frotándolas bajo chorro de agua
potable.
> No use jabón ni detergente.
> Corte y deseche las partes dañadas o magulladas.
> Lave las verduras de hoja, como lechugas y espinacas, hoja
por hoja eliminando las externas.
> No utilice papas que hayan comenzado a brotar.